Arraigada en la fluidez y la biodiversidad del mundo natural, esta campaña afirma que la diversidad sexual no es una anomalía, sino la verdad más antigua de la naturaleza. Pone en escena un diálogo entre los cuerpos queer y la naturaleza misma, donde las fronteras se disuelven, los binarios se desvanecen y las identidades fluyen libremente con el espíritu indómito del mundo natural.
CAMPAÑA FOTOGRAFIADA EN MINCA, COLOMBIA POR CARLOS MALAVER. DIRECCIÓN DE ARTE POR ANDY COBS